miércoles, 31 de diciembre de 2014


El Ratón Pérez

Y una paz que no se ve llegar

El 26 de diciembre de 1996 Guatemala fue testigo del cese de las hostilidades militares que a lo largo de 36 años vivimos como país. Después de 18 años podríamos decir que la paz ha alcanzado una mayoría de edad… pero una madurez nula. Desde su nacimiento en el país no se vislumbra un espíritu de justicia ante el genocidio: Ríos Montt esta libre, Pérez Molina en el gobierno, Lucas García murió en los laureles de la impunidad, Álvaro Arzú es dueño de media ciudad. Y en la contraparte: Turcios Lima y Yon Sosa muertos, Gaspar Ilom, Trejo Esquivel y los militantes guerrilleros del MR-13 disueltos en las aguas del olvido, Rolando Morán y  Mario Payeras los últimos socialistas y fundadores el EGP partieron con la misma suerte.

Y el Ratón Pérez, con los bolsillos de la conciencia repletos de los  colmillos y muelas  arrancados de las bocas de tantos indígenas silenciados, sindicalistas, valientes universitarios, religiosos  y verdaderos patriotas que desde la década de los sesenta lucharon y gritaron a fuerza de revolución consignas subversivas que pretendían liberar del flagelo latifundista y yanqui a nuestra Guatemala. Eso no se enseña en las escuelas, las maestras no conocen a María Chinchilla, los estudiantes no conocen a los mártires sancarlistas de agosto del 89, simplemente nos educan para ser obedientes y no rebeldes, no autónomos, poco analíticos.

El distinguido Mayor Tito Arias en su discurso del 18 aniversario de la firma de la paz propone cuatro ejes (inútiles) para ayudar a la propagación de la paz en Guatemala:

Que los pobladores conozcan la verdad histórica del país: Lo malo es que la historia la escriben quienes ganan.  Así que la “verdad” del Mayor Tito no es la verdad del pueblo Ixil, no es la verdad de las víctimas de la embajada de España, no es la verdad por la que el ejército mató a Gerardi. Nos propone “conocimiento” pero las escuelas públicas  están en bancarrota, sucias y mal administradas. Nos propone verdad ahora que asesinaron a importantes intelectuales y artistas en los 36 años de conflicto armado.

Establecer medidas para que no se repitan los actos de guerra sucedidos: Medidas muy bien articuladas, “miedo, pobreza, antipatía política, ignorancia, pan y circo, limosnas solidarias, impunidad, crimen organizado, narcotráfico, migración.” Todo esto esta enraizado en nuestra sociedad como medidas para apaciguar a posibles movimientos subversivos de izquierda que atenten contra sectores de elite y los intereses gringos. Un pueblo obediente y reacio al conocimiento de la justicia es un pueblo manipulable.

Resarcir a los afectados: Pero para resarcir a los afectados primero se tienen que regresar las tierras robadas a sus dueños originales, los pueblos originarios tienen que vivir según su cosmovisión, las fosas repletas de gente inocente tienen que ser desenterradas, darles un entierro digno y juzgar a los culpables. El Ratón Pérez tiene que pagar la sangre derramada y eso no le conviene ni a él ni a las ratas empresarias.

Implementar la justicia y aplicar las sanciones legales: Cosa que no sucederá hasta que se saque la basura del gobierno, hasta que nos hartemos de tanta injusticia, hasta que el poder regrese al pueblo, hasta que regrese la primavera a Guatemala, hasta que nos demos cuenta que un pueblo unido es un pueblo que triunfa en justicia, hasta que reconozcamos que las elecciones son una parodia, hasta que nos cansemos de una limosna disfrazada de solidaridad, hasta que nos indignen los insultos del poderoso, hasta que nos solidaricemos del prójimo y hagamos nuestras las vicisitudes de nuestra patria.

Es así como nuestro muy competente presidente, supone lograr la paz en Guatemala.  Ahora bien yo me pregunto: ¿Será que en realidad lo desea? Es evidente que un gobernante con patriotismo actúa coherentemente y con justicia, vemos el caso de José Mujica en Uruguay, de Rafael Correa en Ecuador, de Evo Morales en Bolivia, de Lula Da Silva y Dilma Rousseff en Brasil.

Nuestro país merece un mejor futuro, y las iniciativas no vendrán de un presidente, ya expertos somos en desconfiar de políticos basuras y vendidos. Es necesario conocer y separar del gremio a los pocos excelentes políticos (Claudia Paz y Paz, Jazmín Barrios, Rigoberta Menchú  por ejemplo) y como pueblo crear espacios políticos en donde se presione y se denuncie con valor y verdadero amor patrio las injusticias del presente y los vejámenes del pasado, para crear un futuro que nosotros no gozaremos, pero las futuras generaciones agradecerán.
 
Por Fausto Aurelio
Guatemala miércoles 31 de diciembre de 2014

lunes, 1 de diciembre de 2014


La Farsa en la Verdad  
La verdad, puede ser tan objetiva como subjetiva, puede ser tan certera como inconclusa, algo que a veces preferiríamos no escuchar, o algo que a veces es mejor callar. La verdad nos puede traer amigos como enemigos, incluso puede ser nuestra sentencia de muerte o un viaje a la liberación de la mente. Pero… ¿Qué es en realidad la verdad? ¿Acaso existe? ¿En qué momento preferimos obviarla? ¿Digo siempre la verdad…?  ¿Y que si no?
“La verdad es siempre revolucionaria”
Lenin
¿A que le tememos?

Muchas veces nos sentimos aludidos e incluso ofendidos cuando escuchamos la verdad, es como recibir una bocanada de agua fría sobre la espalda, estamos acostumbrados a disfrazar la verdad con el falso velo del respeto y la adulación. Sin pensar reparamos en que “es preferible siempre decir y recibir la verdad de los demás,” y cuando descubrimos que alguien nos miente o engaña nos sentimos heridos, victimas del humillante flagelo de la mentira y el engaño; y la verdad es que todos a diario somos victimas y victimarios de lo que falsamente demonizamos y mal juzgamos de los demás ¿Merecemos la verdad?
Pensemos por un momento en tener la habilidad para saber lo que pasa por la mente de cada persona con la que interactuamos…la cruda verdad, sin tapujos, sin medias tintas, sin filtros ni consideraciones; como un niño dice simplemente lo que piensa porque no es consiente del poder de las palabras, del poder de la verdad.
Es muy común encontrar “amistades” efímeras, personas que temen a su realidad y se ocultan en apariencias obscuras, están presentes en el bullicio de un antro, en la paranoia de substancias estimulantes, en la complicidad de juegos ocultos; pero nunca en el silencio del llanto, nunca en la pasividad de la meditación. Dentro de nosotros anida la verdad, pero es difícil acercarse, porque nos enfrenta, nos desafía, nos incomoda; cuando encontramos a un amigo que nos enfrenta nos reta y nos incomoda, lo rechazamos. Es esto evidencia del repudio que nos causa incluso la verdad propia.
 
“El ignorante no perdona que se le diga la verdad”
Sinceridad… brazo troncal de la verdad
La sinceridad es producto de la verdad y viceversa, cuando alguien es sincero habla con la verdad y para ser sincero es necesaria la valentía. Alguien valiente no teme a los prejuicios que generen sus actos o palabras, no teme incomodar al mentiroso, siente tristeza ante la injusticia, siente la necesidad de actuar. Nunca se verá a alguien sincero en la pasividad de su rutina acomodada, la verdad no cabe en cuatro paredes, la verdad estorba en donde sea que se le pretenda guardar. Es preciso entonces preguntarnos: ¿Qué tanta valentía expreso y que tanta valentía espero al socializar?  
“La verdad corresponde a la prueba que no admite contradicción”
La contraparte
Como toda fuente de claridad existe una contraparte obscura, y en nuestro análisis es la mentira. El que miente suele ser débil, y esconde esta carencia en una falsa seguridad, en la prepotencia y utilizando el recurso de la verborrea antes que las acciones. La mentira es como una droga que nos nubla el rumbo y el que la profesa nos vende su versión distorsionada de la verdad que le conviene. Todos mentimos, nadie se salva, de hecho ocultar la verdad es una manera de mentir. Lo peor es cuando intentamos engañar a alguien de quien nunca nos podremos librar, esta presente incluso mas que la propia sombra: “Yo mismo,” oculto mi realidad, me engaño; esto es sinónimo de miedo; soy poco valiente para afrontar con sinceridad mis carencias, para aceptar mi cuerpo, mi familia, mi posición económica, mis creencias; y con esto mi persona en todas dimensiones. La verdad como cualquier valor y virtud empieza desde dentro, no puedo pretender ser sincero con el mundo si no acepto mi verdad, no puedo cambiar a positivo el mundo si no hago una transformación a positivo en mi.
“Quien se niega a conocer la verdad, no puede aspirar a conocer sus ventajas”
Según el filosofo argentino José Ingenieros en su libro Las Fuerzas Morales, la verdad es para el dogmático la presunción de poseer verdades imperfectibles; para el escéptico, la renuncia a toda posible verdad; para el místico, la confianza en inmutables verdades reveladas. Y es que todos presumimos poseer al menos una partícula de la verdad, creemos que podemos aferrarnos a esa certeza irrefutable que nos hace mas seguros. De hecho considero más positivo dejarnos poseer por la verdad, en lugar de intentar poseerla, dejarnos sorprender por los hechos que animan a hombres valientes a dar la vida propia por la lucha de la veracidad, dejarnos sorprender por personajes que desde el principio de la historia expresaron siguen expresando su sentir porque a quedado inmortalizado, no temieron hacer saber su versión de la verdad en vos alta, tal cual la concibieron, lealmente, y que nos hacen reflexionar acerca de las rémoras ideológicas que sectores prepotentes implantan en nuestro consiente colectivo para saciar sus intereses.
“La verdad es la más temida de las fuerzas revolucionarias”
¿Merecemos la verdad? Vamos por la vida engañando a diestra y siniestra, pero cuando alguien nos paga con la misma moneda, somos capases incluso de maldecirle, de condenarle, de júzgale. ¿Hacemos saber con valentía y rectitud de intención el conocimiento de la verdad a los que la ignoran? Poseemos estudios y experiencias que muchas personas ignoran, pero nunca tenemos tiempo para acercarnos y contribuir al desarrollo, mas bien culpamos al sistema o al gobierno. ¿Quién quiero ser: un ignorante con miedo o un ignorante con valor? Todos somos ignorantes en alguna rama, pretender saberlo todo es una utopía. Pero mas de una verdad podemos defender a capa y espada.  A estas interrogantes podríamos agregar muchísimas mas, la verdad es un baúl en el que cuesta visibilizar hasta el fondo, siempre hay algo mas, siempre hay alguien con una verdad nueva y diferente, así como la belleza es la verdad en el arte, así como la virtud es la verdad en la moral, así como la justicia es la verdad en el derecho, así como la trascendencia del ser es la verdad en la religión.
“El cobarde muere moralmente cien veces”
 
Fausto Aurelio Rosales 
Guatemala Lunes 1 de Diciembre de 2014

miércoles, 26 de noviembre de 2014


La Moral en los Tiempos del Ébola
Es interesante abrir la mente y darse cuenta de la miscelánea social que nos rodea; una mente es un baúl influenciable, una nube apunto de derramar contradicción, o como común mente escuchamos decir: cada cabeza es un mundo. Reparando en esta variable tan compleja e decidido abrir el baúl de mi consiente y, en estas líneas, plasmar lo que a mi parecer, es un drama contemporáneo, el telón pesadísimo delante de una maraña mediática, un tsunami ideológico inundando nuestras mentes o, como comúnmente lo llamo: “La Moral en los Tiempos del Ébola”.

El Baúl

De pequeño tenía un solo tesoro, un espacio de medio metro cuadrado que contenía mi felicidad, repleto de las chucherías más entretenidas y con las que podía imaginar y crear mundos lejanos, para mi era como mi lugar en el mundo; era el baúl de mis juguetes, fabricado por mi madre con la intención de mitigar el desorden de robots, carros y legos, era el indicio de lo que existía en mi mente, condensado luego en mi baúl, aun, poco influenciable.

Traigo a mi mente este recuerdo en forma de analogía, las chucherías ahora están almacenadas en mi consiente, es lo único que puedo certeramente llamar mío y con el tiempo he aprendido a sentirme orgulloso de lo que en el habita, aunque por momentos medito y es necesario actualizar, organizar y limpiar sus rincones e ideas. Probablemente mi baúl ideológico este también construido por mi madre, y por las personas que a lo largo de mi vida influyeron en mi “código moral”.

La Nube

Ahora bien, esta inmensa nube de acontecimientos, historias, pensamientos, teorías, deducciones e imposiciones incluso, en algún momento necesitan encontrar un caudal para continuar vigentes; es así como nos damos a los demás, regando los cultivos de su existencia, con palabras y ejemplos de vida, esperando que den frutos dulces y no verbenas. Puedo yo entonces indagar en mi consiente y decir que la moral, son las costumbres o reglas de conducta favorables a las buenas costumbres; el espíritu en oposición a lo físico y material; virtudes que tienen como fundamento la luz de la razón y el bienestar.

Podemos observar que alrededor de estos conceptos anida la subjetividad la cual no es mas que la propiedad de las percepciones, argumentos y lenguaje, basados en el punto de vista del sujeto y que están ligadas a sus necesidades. Es acá en donde se encuentra el punto de fuga, lo que para mi es correcto y aceptable, probablemente para otro no lo sea. Salimos al mundo y nos encontramos baúles tan exenticos, tan elaborados, otros precariamente construidos, algunos roídos por polilla, otros construidos con el acero más inoxidable y, recubiertos con anticorrosivas capas de hermetismo, de colores, blanco y negro, llenos, vacios, con acceso libre y otros bajo llave. La moral nunca será subjetiva, porque es una verdad necesaria, un código regulador, un tope al frenesí. Lo que puede llegar a ser subjetivo es mi percepción de dicha moral, mis costumbres, mis hábitos, la forma en la que administro mi conciencia y la conexión que tenga con ella.        

 

El Telón

En el teatro de la vida es preciso dar día a día nuestra mejor función, al aparecer delante de un público que ve, que aprende, que sigue y que también juzga, tacha, e incluso discrimina; el poder de nuestra voz es subestimado; un comentario puede causar tanto daño como beneficio; muchas personas tratan de vivir bajo el guion que encuentran en su nube, optando por la trasparencia, otras deciden ocultarse bajo la pesada tela de la indiferencia y no objetar.

Es en este punto en el que reflexiono acerca de las nuevas ideologías, que si bien no son del todo nuevas, están tomando un auge increíble, están consiguiendo reclutar cada día más adeptos que al no reparar en su propio código moral, deciden optar por drogas, libertinaje sexual, homosexualidad, autosuficiencia sentimental, consumismo y tantas tendencias egoístas y confusas que podemos observar.

El punto en todo esto es el de reparar en el trasfondo; no quedarnos limitados por lo mediático o superfluo, y es en donde las personas que han decidido tomar algún camino de pensamiento “moderno” o “liberal” deben de tener precaución, me refiero a que no todas las personas comprenden el mundo de la misma forma, especialmente los adolecentes, por lo cual, una jovencita de 17 años ve en la televisión a una mujer hablando de métodos anticonceptivos, pastillas abortivas “súper seguras y eficaces”, no ser “esclava” de sus hijos la cocina y el esposo. En su subconsciente esta mentalidad va a calar hondo y a deformar una moral ya establecida. Otro joven ve en la calle un cartel que dice “Soy trabajador, educador, profesional y soy gay”, ve un anuncio en donde muchos jóvenes la pasan bien emborrachándose y despilfarrando el poco dinero que un sistema capitalista y deformado, precariamente les ofrece. Son modelos que incluso para los protagonistas ni siquiera son funcionales, pero esto llega a los ojos de muchos jóvenes, y lo siguen, porque "ahora" es socialmente correcto. Una madre desesperada por que su marido la abandono y no tiene que darle a sus hijos ve en la calle un cartel que dice, “Soy madre, estudiante y trabajadora sexual”, una publicidad que promueve la PROSTITUCION, esto enferma a la sociedad, daña el núcleo más importante que es la familia y denigra a muchas mujeres que si desean vivir bajo preceptos morales productivos.

El Tsunami

Un pequeño movimiento telúrico genera una reacción en cadena, un tsunami social que a veces se sale de control, dando como resultado, controversia, que es una discrepancia de opinión existente entre las partes activas sobre un asunto. Ahora bien aplicando esta definición a nuestra disertación, me pregunto, ¿existirá esta dualidad en lo moralmente correcto? Evidentemente nadie cuenta con las facultades para decidir sobre las acciones de otro individuo, por lo tanto me basare en la lógica e intentare dar una pequeña lumbre a esta pregunta tan complicada. Pequeños ejemplos comunes pueden ser: pasar un semáforo en rojo, pasar indiferente ante el anciano mendigo, discriminar a los pobres, buscar al doctor para aliviar un mal pero no seguir sus indicaciones, todo esto tiene como centro la negligencia. Ahora bien, procurar comidas saludables, hacer deporte, dormir lo necesario, concientizarme ante la injusticia; ¿será que estas actitudes  tendrán una connotación negativa o negligente? Evidente mente no, porque están dentro de nuestro rango de aceptación moral colectiva; es bueno porque tiene repercusiones positivas, es malo porque tiene consecuencias negativas. Precisamente sucede esto con la prostitución, el aborto, el sexo inmaduro y egoísta, las tendencias homosexuales; muchas personas están a favor y muchas en contra, mas, ¿No será esto un indicio de forcejeo ideológico? ¿Será que estamos luchando por que se acepten nuevas ideologías a fuerza de oposición y no de lógica y razón? 
Hemos hablado acerca de moral, subjetividad, de tacto para lo que genera controversia, de lógica moral.  Ahora bien el mismo Dios nos a dado una mente que cultivar, un corazón para amar y un cuerpo para respetar, bajo estos preceptos de amor, luchemos porque siempre nuestra conducta sea coherente, luchemos porque nuestros actos hablen bien de nosotros, para que nuestra presencia sea sinónimo de amabilidad y de respeto, pero sobre todas las cosas, luchemos porque Dios se vea reflejado en nuestra mirada.   
 
Fausto Aurelio Rosales
Guatemala Miércoles 26 de Noviembre de 2014
 

domingo, 23 de noviembre de 2014


Capitán América... Capitán Fanfarria
Los Contras
Es impresionante al escudriñar la historia como la potencia bélica, política y económica en América a inferido sistemáticamente en nuestras mentes, sociedades y economías. Esto nos debería llevar a reflexionar acerca de la autonomía de nuestra política, ¿Quién nos Gobierna?

En el año de 1823 el Presidente James Monroe público su famosa “Doctrina Monroe” la cual tenía como lema principal “América para los Americanos”. El punto en este tratado con tinte antiimperialista, era limitar a las metrópolis europeas, advirtiéndoles, que cualquier intento de colonización en territorio americano, sería motivo suficiente para que Estados Unidos interviniera militarmente y así bloquear dicha estrategia. Es evidente que Monroe no se refería a una Guatemala para los guatemaltecos, a una Costa Rica para los costarricenses, a una Cuba para los cubanos, a una Nicaragua para los nicaragüenses. La estrategia fue y sigue siendo una América Latina para los “Americanos”.

Trasladándonos a un contexto actual, podemos fijar nuestra atención en la actual doctrina Monroe, “América son los Americanos” para los estadounidenses los únicos americanos son ellos y los demás somos latinos en su territorio, una colonización sistemática y furtiva, voraz y degenerativa de nuestro tejido social y económico, auténticos creativos son nuestros colonos, generando un sinfín de crisis en nuestros países para luego llegar como el héroe de las películas, a salvarnos, con el antídoto para nuestros problemas, desgracias provocadas por nuestros propios protectores, discursos mesiánicos en los que culpan al mismo pueblo de oponerse al desarrollo, patrañas absurdas.

Tenemos conciencia, lamentablemente esta opacada por un sinfín de basura mediática. Sabemos que en el transcurso del conflicto armado en Guatemala el ala protectora de Estados Unidos nos liberó de “Los Rojos” de “Los Comunistas” infiltrándose en el pueblo y sembrando el miedo, un pueblo dividido es un blanco fácil. “Los Contras” eran grupos militares estadounidenses con la consigna de erradicar las guerrillas en Centro América, por fortuna para los nicaragüenses en tierras sandinistas no sembraron la desgracia, otra seria nuestra historia en El Salvador y Guatemala. Sabemos también que “El Ejército”, el valiente ejército guatemalteco fue dotado de armamento y estrategias militares y psicológicas, con las que repartieron el plomo en vez de la tortilla, por parte de los gringos. Sabemos quiénes fueron los culpables de la Masacre en la Embajada de España, Sabemos quiénes dictaban las ordenes de Tierra Arrasada, sabemos quien le quitó el agua al pez, sabemos quién dirige y autoriza las pandillas desde el congreso y gobernación, sabemos a dónde va el dinero destinado a la educación y la salud, sabemos quién dirige este país.  

La Verdad de la Mentira
Actualmente es curioso observar la cartelera de cine, muchas de las películas tienen como punto principal, conflictos armados en los que el gran imperio libertador, ayuda a un pueblo sumido en la ignorancia y la tiranía de los malvados opresores. La empalagante película en la que se victimizan por un Septiembre 11, ¿A qué hora nosotros nos victimizamos por la masacre en la Embajada de España? O peor aún las típicas películas del holocausto, en donde se exponen los vejámenes a los que fue expuesto el pueblo de Israel, sin tomar en cuenta la cantidad de masacres que en la actualidad los israelitas llevan a cabo en la franja de gaza y Palestina, bombardeos sanguinarios y un poder bélico que contrasta con la realidad del pueblo israelí. Detrás de todo esto está el papel crucial de “América” en el conflicto Israel-Palestina, en el que se lucha a toda costa por la riqueza minera y petrolífera del medio oriente. En realidad es triste cualquier guerra, sea cual sea el motivo, pero lo indignante es como a Estados Unidos en poco le interesa el bienestar del mundo, pero se jactan de procurarlo. Se infiltran incluso en nuestra comida, haciéndonos comer porquerías transgénicas (Monsanto Mac Donalds Taco Bell y compañía), se infiltran en nuestra tierra con la minería, robándonos el sustento y la riqueza hídrica y forestal, desplazando a nuestra gente y contaminándonos el entorno (Montana Exploradora, Marlin y compañía) se infiltran en nuestro estilo de vida ofreciéndonos dinero fácil, con redes de mercadeo absurdas, sistemas piramidales en los que se denigra a la persona viéndola como una “cifra”, como una oportunidad de enriquecimiento (Zrii, Herbalife y compañía).

Estamos Vivos
Y nuestra conciencia nos debe de empujar a pelear por lo que merecemos, a dignificar nuestra existencia y la de nuestro pueblo. América no son los Americanos, América somos los Latinos, con toda nuestra riqueza histórica, nuestras costumbres y cosmovisión, un pueblo trabajador y caluroso, un pueblo que ofrece lo mejor y se queda con lo que sobra, es tiempo de organizar nuestras fuerzas, de derrocar al imperio consumista, de imponernos en nuestra propia tierra.   

¿Cómo hacerlo? ¿Qué puedo hacer yo? ¿Estamos a tiempo?

Este es el reto… Bienvenido!!

Fausto Aurelio Rosales
Guatemala Domingo 23 de Noviembre de 2014     

lunes, 17 de noviembre de 2014


La Paz
¿Una Utopía o una Ardua Lucha a Librar?

"La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz".
Rigoberta Menchu

Es necesario abrir los ojos a los acontecimientos que hoy por hoy vivimos en nuestro país, conocer la historia que nos ha traído al lugar en el que  nos encontramos como pueblo; porque en definitiva tenemos una historia marcada por la desigualdad, injusticias e impunidad, impuesta por sectores minoritarios que buscan un beneficio personal y partidista, excluyente, dejando por un lado el verdadero sentido de esta lucha, la igualdad y el derecho a vivir en armonía.

Guatemala ha sido duramente golpeada en la historia, desde los tiempos de la conquista pasando por la colonia hasta llegar a los intentos de una revolución frustrada y lo que hoy  conocemos como democracia o pseudodemocracia, nuestra historia de paz está a medio escribir, apenas contada con lágrimas y sangre, pero la pregunta es: ¿El prólogo de nuestra historia, definirá el desarrollo de la trama? ¿Nos ahogaremos en nuestras propias lágrimas? O tomaremos estas experiencias como un impulso necesario, logrando una catarsis colectiva y saneando el desenlace de nuestra historia.

El concepto de paz claramente nos explica que es el estado de armonía civil propia de una nación, que no mantiene guerras con ninguna otra, y que se gobierna con justicia. Esto nos conduce a interiorizar en el estado de nuestra patria, ¿Con quien peleamos? ¿Contra quién combatimos? ¿Estaremos matando nuestra propia patria? ¿Hasta qué punto soportaremos este estado de tensión y violencia? A todas estas interrogantes, podemos buscar una luz en el sistema que impera desde el conflicto armado interno, Guatemala contra Guatemala, un pueblo implosionando desde su núcleo, un sistema capitalista traído por los “Americanos” hombres hijos del sol, que se deleitan explotando nuestras tierras y dividiendo desde el estado y medios de comunicación a este país.

Haciendo una introspección podemos conjetar que uno de los problemas principales es nuestra propia cultura, años de injusticias y una ferviente sed de superación egoísta que han dejado profundas secuelas en nuestro consiente cotidiano. Un ejemplo claro es el racismo irracional al que sometemos a nuestros pueblos originarios, el aprovechamiento del poder al arrebatar tierras, esperanzas y formas autóctonas de vida; los medios de comunicación han aportado al problema, proponiendo que un estatus alto y el acumulamiento de bienes a costa de altas hipotecas, dan al sujeto el derecho de creerse superior y que el mezclarse con estratos pobres es poco digno de su nueva condición.

Tristemente este cáncer ha llegado a todos los rincones del país, dividiendo y sectorizando a nuestra sociedad, acá se cumple a la perfección el refrán de Nicolás Maquiavelo Divide et imperadivide y vencerás; esto provocado astutamente por un gran imperio Yanky al que poco le importa la paz mundial y que vorazmente se ensaña en arrebatar a toda costa la riqueza de nuestra América Latina, emulando sistemas coloniales, fabricando nuestra ruina y generando que no prolifere la paz.

A todo esto nos pesa la interrogante con la que nuestro escrito inicio: ¿Cómo podemos procurar la Paz? Que más necesitara ver nuestro país para levantarnos de ese confort iluso que nos venden a diario, ¿Es necesario que golpeen nuestros intereses personales? ¿Qué lleguen a nuestro metro cuadrado de resignación y conformismo? ¿Hasta cuándo diremos con decisión  Guatemala Nunca Más? Como jóvenes podemos proponer algunos lineamientos que parecen no tener una connotación utópica, que están al alcance de nuestra decisión y que pueden generar paulatinamente un cambio sustentable. Por ejemplo, el conocimiento de nuestra historia y derechos, nos hace empoderarnos de la verdad y crear una identidad cultural para denunciar con fundamentos y luchar por lo que anhelamos. Además, generar espacios de dialogo que nos permitan compartir el conocimiento adquirido para que el mensaje se propague buscando dignificar a nuestros pueblos originarios y lastimados por siglos de impunidad e injusticias. También apoyar sus manifestaciones, visitando sus comunidades, haciendo saber a todos por medio de las redes sociales, no la “verdad mediática” que solo intenta vender y no informar, sino más bien una verdad contundente de la que nosotros somos testigos, una verdad que nos mueve a luchar y que nos indigna como pueblo cohesionado que deberíamos de ser.

Es así como podremos construir un peldaño más para llegar a la paz. A través del conocimiento de nuestra historia, en el empoderamiento de la misma, tomando impulso en el dolor de un pueblo que es real, que no es una fantasía televisiva o mediática. Es asi como plasmamos la indignate realidad de nuestro pueblo, pero a la que damos cara usando como motor principal la fuerza de la palabra, acompañada de la acción en favor de la paz a ejemplo de muchos mártires y activistas sociales que han dado su tiempo e incluso su vida para que muchos otros podamos vivir en paz y en armonía .

Fausto Aurelio
Guatemala Lunes 17 de Noviembre de 2014

domingo, 16 de noviembre de 2014


Aprendiendo a escribir con la izquierda:


Ahora ya estoy grande… bueno, por lo menos así es como dicen los que me conocen. Mi nombre es Aurelio, y la historia que me pidieron contar no es reciente, ya tiene tiempo. Cada noche a la hora de dormir en un lapso muy pequeño de tiempo estos años de mi vida salen de su habitáculo para pasearse por la sala principal de mi mente, me recuerdan lo que fui, me muestran esa gran cicatriz que adorna mi existencia, y al final, todo termina cuando amanece de nuevo y recuerdo que lo pasado, ya pasó.

De pequeño me cuenta mi mama que todo lo hacía con la mano derecha,  ya se viene con la predisposición a desarrollar más y mejor una parte del cerebro, incluso agarraba los tizones y manchaba cuanta superficie se topaba en mi camino, la comida, la piocha, el pisto, los cuentasos, las semillas, todo… todo… me fue siempre más sencillo manejarlo como el resto de los que me rodeaban, con la mano derecha. Hasta que un buen día empecé a escuchar a la gente hablando desesperada de asuntos de adultos, veía la indignación en sus gestos, hablaban de manifestarse en contra del opresor, no entendía bien pero sentía el ambiente tenso, unos días después todo se tornó de luto por la muerte de nuestros líderes en la ciudad, fue hasta este punto en el que empezaron todos a organizarse y venia ayuda de muchas partes, gente con ideas diferentes, estábamos acostumbrados a obedecer para comer, a trabajar duro para tener derecho a vivir, esto se acabó decían, queremos nuestra tierra, queremos libertad, queremos vivir como nuestros antepasados adorando a nuestros dioses viviendo como lo que solíamos ser. Al final no se comprendió muestro mensaje,  crecí viendo tres fusiles en la puerta de la casa, a mi mama asustada y a mi papa organizando a un escuadrón guerrillero. Fue entonces cuando aprendí el abecedario, porque una muchacha venida de la ciudad llegaba a darnos clases, ella me enseño a escribir, me decía que si aprendía podía poner en unas libretitas rojas q me regalo, todo lo que me pasaba, todo lo que pensaba, cuantas cosas yo viviera. Ella escribía con la izquierda, así que así aprendí yo también.

Hasta después me fui a enterar que Yesenia, mi maestra, era procedente de una familia bien acomodada de la ciudad, sus papas tenían muchos negocios, eran terratenientes del imperio azucarero. Para las vacaciones, a Yesenia y su familia les gustaba remojar sus ostentosas vidas en las olas del puerto de San José, fue allí en donde tuvo su primer contacto con una realidad que para ella era imposible tan siquiera imaginar, aprendía poco a poco el significado de la palabra pobreza, hambre, desnutrición… y se conmovió. Como buena curiosa sentía la necesidad de experimentar que sucedía fuera del chalet de su papa, fuera del oasis que la protegía.  Conoció a Isabel, una muchacha que aseaba el mármol de sus pisos, fregaba la plata de sus cubiertos, pulía el cristal de sus vitrales. Un día de tantos Isabel regresó a su casa una autentica mancha de leche entre tanta canela, a Yesenia le molestaba el sol por más de tres minutos y su cabello matizaba en un castaño cobrizo al recibir la claridad, a Isabel le molestaba el frio, y su piel era de un encantador trigueño  mestizaje, resistía perfectamente y con gracia femenina cualquier inclemencia. Su familia la recibió como una invitada de honor, no muy seguido llegaba a visitar alguien con semejante semblante. Comieron rieron y compartieron historias del campo y la ciudad, Yesenia suspiro, y para sus adentros se preguntaba, ¿Por qué su madre hacía de menos a Isabel? Siendo una chica tan sencilla y bonita ¿Por qué todos en la ciudad desechaban cualquier cosa q tuviera que ver con personas como Isabel y su familia? Pasó con Isabel dos noches y dos días, en casa no sabía la histeria que su travesura estaba generando. Su padre había dado parte ya a la policía y el ejército, en cuanto la encontraran darían muerte al secuestrador. El lunes por la mañana Yesenia, Isabel y su madre se dispusieron a regresar a la mansión del patrón, habían pasado un fin de semana asombroso y regresaban con eterna gratitud el pacer de su visita. Ese fue el último día que las nuevas amigas se vieron, la autoridad asesino a Isabel y a su madre, las presuntas secuestradoras… las acusaron también de conspiración y de querer apropiarse de las tierras del patrón. Según el ejército eran de la guerrilla. En ese momento Yesenia despertó de un profundo sueño, se dio cuenta de lo que sucedía a su alrededor.  Con 20 años  juro por el nombre de sus amigas jamás volver a escribir con la mano derecha.

Ella pertenecía al batallón que mi papa organizaba, era la maestra de los pequeños y las señoras. Escapo para siempre de su casa porque sentía la necesidad de estar del lado del pueblo. De haber ganado la guerrilla estoy seguro que hubiese llegado a un cargo importante en el gobierno, tal vez ministra de educación, tal vez presidente.

"En un esfuerzo provocado por la indignación, el enojo, e incluso el rencor inevitable, que siglos de injusticias y vejámenes en contra de un pueblo de etnias mayoritarios y con un alto sentido de la humanidad. Me he arrancado de encima la vestimenta pulcra, e rechazado la etiqueta, me niego al conformismo egoísta, e optado por abandonar un camino que me llevaría al éxito para optar por un camino que me llevara a la coherencia existencial, talvez desaparezca, muera de hambre o por los golpes y torturas como muchos compañeros, “no me importa”, reconocerán mis restos únicamente por una cicatriz en mi puño izquierdo, en mi puño izquierdo, no en mi mano izquierda."

Fragmento extraído de “Las Memorias Rojas de Yesenia de Ilom” Guatemala Mayo de 1983.

viernes, 14 de noviembre de 2014


Vivir del Medio Día

Matizado en verde azul pimienta,
vivir encarnizado al arado,
escondiéndome del bulto apuñalado del perezoso opresor,
mal agradecido vencedor.                   

Vivía yo apaciguado, maloliente y realizado,
arando el lomo dadivoso del rey dios generoso,
con la piel curtida, la barba cernida,
y la barriga de mis diez razones buena alegría,
saltando desde el desayuno, hasta más allá del medio día.

Ya no digamos mi Ana Lucia.

A ella construí cuanto capricho insolente le antojo su mente,
el corral del gallo madrugador,
un nidito para el sinsonte y otro para el ruiseñor,
el camino de ida y vuelta al pozo, al rio,
a la alborada y a la Luna enamorada,
y obediente el buen señor esposo, más ilusionado que diligente.  

Nunca le falto que mascar a ningún diente,
vivíamos sin prisas, nos sobraban las risas, la lluvia y la preocupación indiferente,
ahora vivir es un lujo que solo se da esa gente.

Ahora solo recuerdo el día en que mi Ana Lucia,
tiznada por la lumbre de la impresión fratricida,
fatigada de derramar la última gota de alma y con esta la vida,
mi dulce vientre fecundo y cascada de pureza sobreprotegida,
recuerdo que llego con una mirada que yo nunca provoque,
llego con el corazón en la mano y lastimado un pie.

Una nube negra desde ese día me acompaña en el jornal mío, y de no sé quien,
del que me exige y del que le va  muy bien.
Mi sudor vale más que un par de sucios billetes capitalistas.
Mi tierra vale más que un par de sucios gringos amarillistas.
Mi cabeza no vale un par de litros de gasolina, despiadados narcisistas.

Ya no digamos la de mi Ana Lucia.
la de mi menor Aurelio y la de mi mayor María Lucia .
A los once me los arrebataron de las manos.
A las doce nos ataron de manos.
A la una anocheció para siempre.  

Lo bien que me recuerdo…

Yo que tanto la rogué para que fuera mi amor y ser el dueño de su corazón,
me la robé un 25 de diciembre,
no me alcanzo para juntar la yunta la mula y la jamelga
su Tata me pedía muy poco,
y yo con ganas de regalarle una constelación entera,
el cinturón de asteroides como diadema  
no me alcanzaba el camino del Porvenir a San Isidro,
íbanos empetacados de madrugada,
sus ojos brillaban de ilusión, y a mí se me hinchaba el pecho de pasión
íbanos susurrando consignas de amor.

De eso solo los recuerdos,
ahora solo me queda un medio salario
disfrazado de benevolente contribución,
yo que lo tenía todo
a mí que me sobraba todo,
en vez de zacate me dejaron concreto
me hipotecaron con neón el firmamento,

¡Mis chiquitos y mi Ana Lucia!

Desarrollo, educación y en el banco mi alcancía,
mi tierra por una orden de captura,
mi mula por una ley que subyuga,
mi voz por represión,
mi milpa por su ambición.

De esto mañana en ocho se cumplen dos años,
de no soñar de no comer de no vivir,
ahora solo grito consignas subversivas,
me tachan de campesino ignorante malnacido,
yo solo lucho por lo que es mío
esto nos pertenece incluso desde antes de haber nacido.

 “Amamos la vida y la paz y no queremos represión militar.”

Pedimos desarrollo y nos enviaron a la mina,
a ganarnos su sustento, porque el nuestro se esfuma
pedimos limosna por el trabajo del día,
ya no sé qué hacer patrón…
dígame usted que me gana la desesperación,
vivir de nuevo es lo único que quiero,
llévese su diésel y su dinero,
mi vida de vuelta es lo que quiero.

 
Una de dos… o se va usted o lo saco yo…

Por Fausto Aurelio
Guatemala Viernes 14 de Noviembre de 2014  

Lo Mío, Lo Tuyo y Viceversa                                                                                 La Problemática de la Transculturación


 A lo largo de las eras los pueblos han desarrollado identidades únicas, precisando de aferrarse a aspectos cotidianos en su entorno, por ejemplo: la naturaleza que les dio de comer, los animales de los que vistieron. Desarrollando también códigos para comunicarse, identificándose paulatinamente con el ambiente y generando comidas, música, vestidos, técnicas de agricultura, supersticiones, medicina, cultos religiosos, mitologías; todo narrado con ojos propios, un corazón que se identifica con el entorno, formulando una amalgama de tierra y frutos, de sueños y generaciones. Es así como nacen las primeras culturas, pueblos con una identidad rica y por demás creativa, pasando del nomadismo y resultando en comarcas establecidas, con patriarcas y dioses, con un presente que construyeron y un legado digno de admirar.  
A mediados del siglo XIII el mundo se completo, fue como cerrar el circulo cultural humano, la barrera oceánica que limitaba el entendimiento y el horizonte meridional, se hiso infinita, las balas de cañon y las lanzas libraron la ultima primer batalla por sobrevivir, el indio desnudo guaraní, lleno de magia y superstición inocente; el caballero metálico aragonés, el, tan racional y lleno de respuestas científicas y artilugios brillosos, ambos tan parecidos pero tan lejanos, unieron a fuerza de sangre y resistencia dos culturas con rasgos ancestrales, en donde lamentablemente no gano el mas sensible, sino el mas fuerte. 
Es así como los pueblos toman forma, al indagar en la historia vemos ejemplos de grandes civilizaciones antiguas que fueron conquistadas y obligadas a adoptar nuevos rituales, una nueva arquitectura, e incluso una nueva religión. La transculturación no inicia con el descubrimiento de América, incluso España fue invadida primero por los romanos y luego por los árabes, incorporando así nuevas culturas a la propia.
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define a este término como: "Recepción por un pueblo o grupo social de formas de cultura procedentes de otro, que sustituyen de un modo más o menos completo a las propias". English, for example, is spoken by more non-Anglo-American people than Anglo-Americans, it’s the worldwide de facto standard international language. Por exemplo, o Brasil é o único país latino-americano em que Português é falado, uma pequena fronterisa tira separa conjunto grosseiro de tradições e culturas. Por ejemplo Guatemala cuenta con 24 lenguas originarias siendo un 72% de la poblacion quien las emplea y un 28% de lengua materna hispana. (Linguisticamente hablando).
Es interesante notar en la actualidad esta vertiente de culturas, de contrastes e ideologías, implantadas en nuestro cotidiano vivir. Medios de comunicación en general nos muestran realidades internacionales atractivas, otros muchos tienen que transculturarse para pasar desapercibidos y poder así radicar en una tierra extranjera a causa de conflictos de diversa índole en su país de origen, sin embargo existe otro grupo de personas que se siente atraída por una serie de características de moda y adopta actitudes, palabras, apariencias e incluso religiones que no encajan con su realidad etnográfica. El punto importante de todo esto es, ¿será que la transculturación provee de una riqueza que ayuda al desarrollo integral de los pueblos o es simplemente una estrategia sistematizada de globalización voraz?


Lo Mío


Comprendemos entonces cuando se habla de transculturación, la intención de apartarse de lo propio, “de lo mío”, para optar por algo  exportado. ¿Pero… porque optamos por esa decisión? Un ejemplo bastante interesante es el que causa la tecnología, las comunicaciones y el capitalismo abusivo en la sociedad, evidentemente y por evolución el humano siempre busca la novedad, lo que le causa comodidad, practicidad y bienestar, esto versus una realidad de violencia, de pobreza, e ignorancia, seduce y convence a las mentes sin una identidad arraigada, ¡Nos grita al oído! “Lo que ofrezco es lo que tú necesitas, lo que tienes es horrible… deséchalo”. Vemos mujeres delgadas y rubias ofreciéndonos un sinfín de productos en una sociedad en donde más de la mitad de la población es piel canela, vemos luces de colores y muchas maromas ingeniosas convenciéndonos de lo grande que es poseer, vemos edificios lujosos y con pisos de madera en donde aglutinan y sobrevaloran lo “genial” lo “norteamericano”, el nuevo credo de las masas modernas. Olvidamos que nuestro pueblo vive con el adobe a punto de caer, en donde la primer agua de lluvia es la fuente de anticuerpos para el niño, vivimos en un país en el que la cosmovisión sugiere pedir permiso a la naturaleza antes de hacer un uso productivo de ella, en donde los contrastes son evidentes y conmueven, en donde no soy rubio, ni acaudalado, ni norteamericano… pero deseo serlo. Es en este punto en el que podemos comprender lo petulante de un sistema que se impone, deseoso de fortuna, engañoso.


Lo Tuyo


Históricamente hemos sido reducidos y obligados a dejar lo propio para adoptar “lo tuyo” iniciando con la conquista, haciendo hincapié en una esclavitud disfrazada de feudalismo, hasta llegar a nuestros días, con realidades tan impactantes, y con autoridades tan incompetentes. El joven que no recibió atención y no siente identificarse con nada a su alrededor opta por, obedecer a una pandilla denominada “antisocial” con influencias afrolatinas, en la que se lucha por territorio, en la que se mata para vivir. El padre de familia honrado y trabajador que es acosado por adolescentes inadaptados los cuales exigen un salario no merecido a cambio de perdonarle la vida a el y a su familia… su única salida: migrar, abandonar su tierra y sus costumbres para ser alguien que no es. La adolescente que al verse con facciones latinas en un país en donde predominan los anglosajones es víctima de burlas y discriminación. Para los gringos América es su país, para los americanos la estatua de la libertad es una emperatriz. Desearía apartarme de un discurso antiimperialista, pero al hablar de transculturación salta a mi vista una doctrina Monroe, Regan y la maldita necesidad gringa de conquistar América Latina a toda costa.


Viceversa


Evidentemente es necesario buscar un lado positivo a cualquier conflicto  para poder sobrellevar las situaciones, cualquier aporte cultural es motivo de crecimiento y apertura de mente. Imaginemos juntos entonces, como seria América Latina si los papeles se invirtieran. Si el norte fuera el sur según Arjona. Imaginemos soluciones, imaginemos como dejar de suicidar nuestra cultura y tradiciones y dar paso a un activismo generador de cambio. Las mejores luchas son las que se libran con el poder de las ideas, con la fuerza de la palabra, con la inmortalidad de las letras. Generemos juntos entonces esa revolución y apropiémonos de lo que ya es nuestro, y nos esta esperando con los brazos abiertos, no para esclavizarnos como el actual sistema capitalista, nuestra cultura es rica en historias, en respeto, en humildad y colorido.  Solamente conociendo nuestra historia podremos hacer un presente más coherente y lograr un futuro más próspero.



En Fin  


En el libro “Las Venas Abiertas de América Latina” Eduardo Galeano narra con esplendido detalle los atropellos que nuestro continente a sufrido y como es que nuestro suelo ha sido abonado con sangre, sudor y lágrimas. Recordemos un Cerro Potosí, una plantación de caña en Cuba, la extracción desmedida de metales “preciosos”, el hecho de tratar a nuestros pueblos como animales y llegar a afirmar que no tienen alma, enfermedades nuevas, creaturas nuevas, idiomas extranjeros, balas, pólvora, grilletes, espejos. Evidentemente en la historia no podemos juzgar al pasado con estándares modernos, la primer gran transculturación de nuestro continente se dio en una época en la que el mundo era un lugar primitivo en todo sentido. Cada una de las civilizaciones antiguas fue erigida con sudor, historia, trabajo, cultura, cosmovisión, y conquistada y reducida por una más fuerte, y esta nueva por otra más organizada y está por otra más prepotente. Tal parece que la historia de nuestra humanidad es una historia de sobrevivencia, supremacía y fuerza. 
Es esperanzador darse cuenta que las tradiciones y cosmovisión de muchos pueblos han generado inmunidad a la transculturación, porque viven y están siendo transmitidas a las nuevas generaciones, no frenemos pues este proceso de tradición oral con estigmas, prejuicios y rechazo, no reproduzcamos la conquista con una mala mirada, con desprecios, y con una supremacía racial, en donde gana el “Blue Jean” en donde triunfa la “hamburguesa”, la trillada película de “amor”, el internet sobre el libro, google earth sobre la verdadera experiencia, la video llamada sobre el cara a cara, y lo que viene a imponerse en calidad de exportación sobre lo autóctono. 
 
Por Fausto Aurelio
Guatemala Viernes 14 de Noviembre de 2014