En
estas elecciones: no somos los mismos
Hay solo cinco notas musicales, pero
sus combinaciones son tantas que no pueden escucharse todas.
Sun Tzu (El
arte de la guerra)
Mientras el caos
nos inspira, la triste realidad que todos bien conocemos nos espera, la falta
de líneas de acción coherentes por parte de los poderes del estado nos
convierten en un país aparentemente pobre y los recursos necesarios para lograr
el desarrollo sustentable, ceban los estómagos insaciables del primer mundo.
Mientras eso sucede nuestro himno nos recuerda: “hay de aquel que con ciega
locura sus colores pretenda manchar”. Sangre inocente y lágrimas innecesarias
abonan el destino del presente y el futuro de Guatemala. Basta con vivirlo para
sentirse afectado, basta con observarlo para querer cambiarlo.
Mientras los
expertos en el arte de la manipulación social culpabilizan injustamente al
pueblo de llevar al poder a un inepto, en el consiente colectivo esta sentencia
se convierte en certeza. En efecto “No hay mejor arma que la culpa”, auténticos
adiestradores mediáticos nos indican el camino y nos ofrecen como máxima: “Lodo
o Fango, Podredumbre o Corruptela” con el respectivo uniforme ejecutivo y
slogans esperanzadores.
El voto es el
consuelo de un pueblo que no puede elegir, ciertamente no podemos elegir porque
no somos dueños ni siquiera de la libertad que el capitalismo nos ofrece como
galardón máximo a quien obedezca ciego a sus premisas. Es inviable en todos los
sentidos asistir a las urnas únicamente para hacer políticamente correcta la
sed de poder y la instauración en nuestro país del maldito imperio yanqui.
Nada de
propaganda proselitista para estas elecciones, nada de discursos elocuentes y limosnas
solidarias, nada de esperanza en los entacuchados “probos” de la ley.
Participar del circo electoral es sumir al país en el pantano de la miseria
institucionalizada en la que nos encontramos. Nada de culpabilizar al pueblo,
no somos estúpidos, conocemos las intenciones del imperio.
Hay sólo cinco colores fundamentales,
pero sus combinaciones son tantas que el ojo no puede verlas todas.
Sun Tzu (El
arte de la guerra)
Por Fausto Aurelio Rosales
México D.F. 6 de septiembre de 2015