¿Porque sí, al socialismo en Guatemala?
En aras de un nuevo resurgir
social, de pie ante la puerta ancha que hoy se abre a nuestros pies, habiendo
arrinconado a algunos poderosos a fuerza de grito y hastío generalizado,
sabiendo que solos no vamos lejos y que unidos somos un flanco duro de vencer;
vivimos hoy un tiempo de nueva esperanza y de deseo de cambio integral, no
podemos conformarnos con lo evidente, en Guatemala los poderes ocultos que
corrompen las entrañas de los órganos estatales están detrás de la cortina de
humo que generan los acontecimientos políticos actuales. Un cambio radical es
necesario, de más está arrancar lo superficial de la maleza si no se erradica
su raíz.
En este pequeño escrito,
querido lector, me permito hacer una reflexión del porqué sí al socialismo en
Guatemala. Deseo alentar a la juventud a empoderarse y a empoderar a las nuevas
generaciones, desmitificar los malos entendidos que se generan al hablar de
comunismo entendido en la actualidad como el socialismo del siglo XXI, exponer
la alegría y riqueza artístico cultural de la revolución del 44 tomando como
referencia las ideas y los escritos de nuestro muy celebre y querido
expresidente Juan José Arévalo, y plantear las esperanzas a las que aún podemos
aspirar, bajo la mirada de un joven que siente en lo más profundo la injusticia
y la necesidad de progreso para la patria más hermosa del mundo: Guatemala.
De dónde venimos:
Marco Histórico
No pretendo alargar este
escrito con detalles específicos históricos, no porque crea que no son
necesarios sino porque supongo que como guatemaltecos, es de suma importancia
conocer e investigar la historia de nuestra patria de manera autodidacta, para
saber de dónde venimos y a donde queremos llegar. Así como la persona rememora
los momentos felices de su infancia o las tragedias vividas en la adolescencia,
es necesario que como pueblo, recordemos también esos eventos que dan a nuestro
país una “personalidad” distintiva, un carácter único e ineludible, a veces
triste y a veces glorioso.
Esta pincelada histórica se
resume según mi perspectiva en tres momentos que retrasaron de algún modo la
instauración del sistema socialista, esencial para el progreso paulatino de la
nación; coyunturas con un trasfondo igual, pero de contextos distintos; sucesos
liderados por hombres con una ideología en común “la instauración y
conservación de la burguesía capitalista”:
1) Invasión europea
Que coloca como nueva
ideología administrativa del capital los latifundios y la esclavitud, mano de
obra gratuita para los megaproyectos de infraestructura coloniales. De esto se
deriva la actual discriminación racial hacia nuestros pueblos originarios. La
hegemonía contemporánea de las castas sobrevivientes, que a privilegio de
heredad, acumulan en forma de monopolio los frutos de la tierra que pertenecen
a todos. Sistemas de gobierno obsoletos que centralizan el poder político y
pretenden liderar a pueblos de cosmovisión Maya, con preceptos occidentales… un
absurdo total.
2) El derrocamiento de la revolución del 44
Fuerte golpe para la creciente
modernización y concientización de nuestro país. En aquel entonces, los
programas sociales, culturales y reformas a los ejes de administración estatal
fueron vilmente demonizados, los diez años que sirvieron de preludio para un
avance integral, se fueron por la borda gracias a la intervención yanqui de la “C.I.A.”
organismo que emula a la GESTAPO Nazi y que tanto daño causó a la revolución
guatemalteca. Arévalo y Árbenz, vieron como los sueños de una primavera
democrática y socialista se esfumaban detrás del yugo imperialista que retrasa
el desarrollo de nuestro país. De esto se deriva la inconmensurable pérdida de
importantes intelectuales y artistas que huyeron del país para refugiarse en distintas
naciones.
Gracias a la reforma agraria
se logró expropiar a la UFCO de miles de hectáreas robadas a sus dueños
originaros, con el derrocamiento de la revolución estas tierras fueron
devueltas a los latifundistas. El
regreso al poder de administradores mediocres de los servicios sociales:
educación, salud, infraestructura, arte y cultura.
3) El conflicto armado interno
Que nace de la incesante
necesidad de justicia social. Los 36 años de lucha valiente y constante por
parte de las guerrillas se disuelven gracias a la mano omnisciente del
capitalismo, el cual coopta todos los poderes del estado haciendo que obedezcan
a los intereses de las clases elitistas. De esto se deriva la terrible barbarie
genocida dirigida en contra de nuestros pueblos originarios, reducidos a poco
menos que animales; las secuelas perduran aun hoy en el consciente colectivo de
todo el país. La reafirmación de la discriminación social, que hace ver natural
la esclavitud disfrazada de salario mínimo. La privatización de los bienes del
estado, prostituyendo nuestra tierra.
Para Guatemala no es extraño el
socialismo
Y no lo es, gracias a la
revolución del 44, que tantos avances generó en materia de educación, reformas
estatales, descentralización económica, arte y cultura:
En materia de educación
referiré como algunos de los logros principales las Escuelas Tipo Federación. La
reapertura de la Universidad Popular (fundada por Miguel Ángel Asturias y
clausurada por la dictadura Ubiquista) que cumplía la labor de promover la
conciencia social y nociones técnicas básicas a obreros. La regulación de las horas
de trabajo y estudio, lo cual impulsó las escuelas vespertinas y nocturnas para
niños y adultos. Otro ejemplo es también el fuerte impulso a la Educación Rural
ya que un censo realizado en la década del cuarenta arrojó que el 71.9% de la
población era analfabeta. Escuelas Normalistas, el ciclo común de Básicos y Magisterio,
Institutos Industriales de Educación Técnica. La Facultad de Humanidades en la
Universidad de San Carlos, la cual recién estrenaba su autonomía por decreto de
la Junta Revolucionaria. En materia de educación vemos la importancia que el
socialismo dio a la educación formal, como pilar esencial para la conciencia y
desarrollo integral de la persona humana.
En la década del cuarenta en
Guatemala se respiraban aires de intelectualidad y desarrollo, lo vemos
reflejado en los avances esenciales generados en cuanto al arte y la cultura.
Ejemplo de esto es el impulso sistemático en cuanto a la investigación de
riquezas étnicas y culturales orquestado desde el Instituto Indigenista
Nacional y el Instituto de Antropología e Historia. Se funda también la
Editorial José de Pineda e Ibarra para imprimir no solo los libros del
Ministerio de Educación, sino para apoyar también el trabajo de los literatos
emergentes, haciendo su obra asequible para el pueblo. Se fundan los museos de
Antropología e Historia, Arqueología y Etnología, Arte Moderno e Historia y
Artesanías, generando un vínculo estrecho entre la cultura y el pueblo. Se
funda la Orquesta Sinfónica Nacional, el Ballet Guatemala, el Coro Nacional, la
Dirección General de Cultura y Bellas Artes, se fortaleció el Conservatorio Nacional
de Música, las Escuelas de Danza y Arte Dramático y la Escuela de Artes
Plásticas. Evidentemente un pueblo culto en cuanto a las letras y las artes es
un pueblo de mentalidad crítica,
analítica y bellamente juicioso. Al capitalismo voraz no le conviene un pueblo
con estas características, en cambio el socialismo se deleita en la
emancipación popular.
En cuanto a la Literatura en
1946, a su regreso a Guatemala el escritor Miguel Ángel Asturias publica su
novela Hombres de Maíz y en el año de
1949 Mario Monteforte Toledo, Entre la
Piedra y la Cruz. Esto abonó a que nuevas generaciones se llenaran de un
ferviente entusiasmo revolucionario e intelectual, formando así grupos
independientes como AGEAR (Asociación Guatemalteca de Artistas y Escritores
Revolucionarios) también la “Generación
del 40” o “Grupo Acento” y la Casa de la Cultura de Guatemala, esto como
respuesta a la represión generada por las dictaduras anteriores.
En cuanto a lo político el
gobierno de Arévalo que inicio en marzo de 1945 se fijo cuatro prioridades para
su periodo de seis años: reforma agraria, protección al trabajo, sistemas
educativos dignos y la consolidación de una democracia política. La puesta en
marcha de este plan de gobierno dio como resultado más desarrollo que lo que
las dictaduras militares y mediocres pudieron hacer desde la Firma de la “Independencia”.
La Propuesta:
Marco Teórico
El capitalismo así como el
socialismo, nació también como una teoría rebelde, el hijo predilecto de la Revolución
Francesa. El vulgo, harto de apreciar la ostentosa vida Real decide que el
capital debe de estar repartido entre el pueblo y no solo entre unos pocos
patricios de linajes evidentes y de poca conciencia. María Antonieta al enterase que la turba harapienta
y lánguida demandaba comida y un trato digno fuera del palacio de Versalles,
expresa con un tono sarcástico y relajado: “si
tienen hambre… pues denles pasteles”. Al triunfo de la revuelta más famosa
de la historia ocurre un punto de inflexión socio económico; ahora el capital
no solo le pertenece a la familia real, ahora el capital le pertenece a
aquellas personas que puedan comprar y administrar la fuerza de trabajo, es decir
el hombre, pasa a ser la mercancía más cotizada por el hombre. Solo unos pocos
pueden acceder a la maquinaria desarrollada en la Revolución Industrial,
desplazando a la fuerza de trabajo manual, asilos productores artesanales se veían
en la necesidad de vender sus terrenos o negocios para pasar a ser empleados
del nuevo dueño del capital. Es donde comienza la triste historia de nuestras
sociedades, solo el que vende su fuerza productiva a cambio de capital merece
el sustento diario.
Dicho de una forma simple puede
parecer que el capitalismo es la manera más obvia y fácil de dirigir el
capital, pero si ahondamos en su esencia es una ideología despótica y
esencialmente egoísta. Por experiencia sabemos que su fin no es el hombre por
el hombre, sino mas bien el hombre para “El Hombre”, esto genera mucho
bienestar en pocos y mucho malestar en otros más. El caso más evidente y
palpable es el de Estados Unidos versus América Latina, somos la huerta en el
patio trasero de los yanquis, ufanos colonos han cambiado los grilletes por
hipotecas, los campos de concentración por maquilas, los discursos
emancipadores por Universidades, la libertad por dinero.
En oposición, los detractores
del socialismo afirman que es una ideología contra la naturaleza humana,
entonces me pregunto: ¿La desigualdad es innata en el hombre? ¿Estamos
destinados entonces a vivir bajo la supremacía de los que poseen más bienes
materiales, bajo la falsa seguridad de una licenciatura o de un estatus?
¿Estará encarnizado en el corazón humano el deseo de vivir cómodamente a
expensas de la pobreza, el hambre y la ignorancia de los marginados? Si es así
me avergüenzo de mi condición humana, concebir como correcto la muerte de un
niño desnutrido o la ignorancia en la que sumerge a las nuevas generaciones la
basura mediática, es el aborto malformado, gestado y parido en el seno del
capital contemporáneo, fácilmente repudiable.
Es interesante observar como
al contrario de lo que afirma Rousseau “El hombre es bueno por naturaleza”
pareciera que el deseo de poseer, enajena la conciencia humana. Lo fundamental
de esta tesis se observa en la caída de la URSS en la Rusia comunista y la
victoria del imperio capitalista post Segunda Guerra Mundial. Ambos movimientos
en crisis económica por los excesivos gastos bélicos tenían que idear un
sistema económico para sanear tal situación. De este modo la solución Rusa fue
imprimir papel moneda, lo que llevo a devaluarse y a quebrar en unos cuantos
años. La solución yanqui: La tarjeta de crédito, préstamos bancarios e hipotecas.
Todo esto engorda el capital y genera sociedades adictas al veneno dulce y excitante
de los orgasmos materiales.
Propuesta Socialista y necesidad de
evolución-revolución
El capitalismo actual es como
un anciano arrugado, encorvado, ególatra y pedante; que en medio de sus
baquidos placeres y sus bastardeados
apetitos desea a toda costa seguir amamantando a las nuevas generaciones con el
germen de la codicia y la vanagloria del estatus social. Ante esto el
socialismo responde de manera pragmática, visceral y precisa: “El hombre no
puede ni debe de volcarse hacia sí (con
tilde para diferenciarlo de la afirmación SI) mismo en intereses egoístas, más bien debe de funcionar como
impulso potencializador comunitario y deleitarse en el progreso integral de sus
iguales”.
El gran pensador y ferviente
socialista francés Graco Babeuf expone el absurdo que supone el pensar que las
tareas que requieren de un grado más amplio de conocimientos intelectuales sean
mejor remuneradas que las tareas que suponen un mayor grado de fuerza física,
la intelectualidad no amplia en nada la capacidad del estómago del individuo.
Esto nos recuerda a la situación actual guatemalteca, en donde un adolescente
que sabe hablar inglés gana diez veces más que un agricultor con familia:
¿Quién necesita más comida? El verdadero delito está en la acumulación excesiva
de bienes materiales. Quien acumula para sí mismo más de lo que necesita, está
robando y contribuyendo a la miseria del que no cuenta con los mismos medios
para lograr siquiera su mediana subsistencia.
Ya lo expone de igual forma el
gran Marx en el Manifiesto Comunista: “El
capitalismo voraz ha hecho de la dignidad humana un simple valor de cambio”.
Y promueve la unificación del conglomerado proletario de características serviles
(tales características no son decisión propia “que quede claro” sino por
necesidad) a unirse en contra de la maquinaria represiva que dirige magnánime
el capitalismo: “De todas las clases que
hoy se enfrentan a la burguesía no hay más que una verdaderamente
revolucionaria: el proletariado”. Y en Guatemala así lo ha significado desde la colonia, los pueblos
originarios son esa parte esencial en donde el resentimiento social hace
madurar el odio hacia los sistemas políticos represivos. Muchos afirman que el
actual despertar juvenil no es la fuerza motriz de los cambios políticos
coyunturales, es una declaración injusta e incoherente. Quitemos de la Plaza
Central al “proletariado” que cada sábado acude a exigir justicia y un gobierno
acorde a las necesidades del guatemalteco común. Quitemos los gritos que exigen
la destitución de los actuales corruptos que fingen gobernarnos. La protesta
social es el germen de cualquier cambio, no estamos hablando de cambios radicales,
estamos hablando de cohesión social, de interés político por parte del pueblo,
no estamos hablando de organización política (la cual es necesaria pero
inviable por el momento) estamos hablando únicamente de catarsis social, de
presión popular. Estas manifestaciones
son como un niño, al principio balbucean y apenas se valen por sí mismas, pero es
solo de esperar a su maduración para que se conviertan en verdaderos tanques de
guerra ideológicos.
El cubano Paul Lafargue (yerno
de Marx) sostiene una interesante teoría acerca del “Derecho a la pereza” como
condición idílica para la plenitud humana. Pone como ejemplo los grandes filósofos
presocráticos que predicaban el desprecio por el trabajo y se dedicaban a
cultivar su cuerpo y alma. De igual forma hace mención al Sermón de la Montaña
predicado por Jesucristo, en el cual pone como ejemplo las flores y los pájaros
silvestres que sin necesidad de trabajar lucen mejor que el mismo Salomón en
toda su gloria. A simple vista suena sumamente utópico, pero sus reflexiones están plagadas de sentido común y lógica
filosófica.
Lafargue reduce a tres horas
diarias de trabajo como condimento de los placeres naturales del hombre, además
explica que es necesario el regreso del hombre a sus tendencias naturales, que
se proclamen los derechos a la pereza más nobles, que los derechos humanos
formulados por los abogados metafísicos de la burguesía.
En la actualidad los únicos
que gozan del derecho a la pereza son los nobles empresarios, los cuales a
costillas del sometimiento del pueblo pueden darse el lujo de viajar a la isla
paradisiaca que a su sacrosanto apetito se antoje y remojar sus exquisitas
fantasías vino fino de importación. Este
ideal es lo mas provocador del capitalismo, contar con más capacidades
monetarias que los demás para poder hacer y deshacer más que los demás.
La industrialización solo genera
polución, estrés y encarcelamiento. Lo más irónico es que el mismo sistema
ofrece soluciones mediocres a los achaques que el mismo genera al pueblo. ¿Qué
significa por ejemplo la Seguridad Social? un paliativo mediocre a las
enfermedades causadas por la industrialización. ¿Qué significa la Educación
media y Superior? el entrenamiento sistemático de pequeños soldados obedientes
que satisfagan con sus vidas las necesidades de la industrialización. Que
significan por ejemplo los Días Festivos: la reactivación y constante flujo
garantizado del capital: el día de la madre todos regalan, en navidad todos
regalan, para un aniversario todos regalan. Que significan por ejemplo los
Centros Comerciales: carnadas exquisitas para las vacías existencias de los
proletariados, los cuales se sienten poderosos y elitistas cuando consiguen
comprar unos zapatos con el dinero que costo tres semanas de su vida
ganar.
El socialismo como sistema
administrativo de los bienes comunes es una respuesta a lo castrante y egoísta
del capitalismo. Comprender y asimilar estos conceptos significa abrirnos a las
posibilidades de un mundo mejor. En palabras del Che Guevara: Sean siempre capaces de sentir en lo más
hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del
mundo. En palabras de Carlos
Fonseca, el fundador y educador del FSLN: La
cualidad fundamental es estar en contacto con el pueblo, con sus problemas, la
identificación con sus dolores y padecimientos es la escuela más apreciada de
los revolucionarios. Incluso la Iglesia Católica abona a la causa
socialista con la elocuencia de sus mejores teólogos y filósofos: los principales militares y estrategas
norteamericanos declaran públicamente que la teología de la liberación
constituye uno de sus principales enemigos estratégicos. Palabras del
Sacerdote y revolucionario cristiano militante de las FARC, Camilo Torres,
Es decir querida compañera,
compañero, la lucha socialista no es un cumulo de mero sentimentalismo, no es
una vana ironía utópica, no es un sueño del que nadie quera despertar; la lucha
socialista como su nombre lo indica es volcarse en sincera conciencia al hombre
como ser social, sin olvidar su individualidad, bienestar espiritual y potencial
productivo. En un sistema de este corte el hombre no precisa de un “status” que
lo ubique en la cima de una pirámide selectiva, porque impera la igualdad en
todos los ámbitos: social, económico, de género, ideológico, etc.
Evidentemente ir en búsqueda
de la novedad atreves de la
contradicción es una característica innata humana. Existen quienes no
compartan las ideas socialistas porque la persona es un ser altamente
competitivo y esa característica lo empuja a superarse a sí mismo y a sus
iguales. Mi intención no es predicar una ideología perfecta, eso sería
petulante y poco coherente. En lugar de esto pretendo exponer los pensamientos
de personajes socialistas y los propios, para que ese mismo reflexionar nos
conduzca a las respuestas necesarias de los problemas en los que la negligencia
política a sumido a nuestro pueblo.
Deseo finalizar este escrito invitándote
querido compañero, compañera a dar respuesta a las siguientes preguntas con el
afán de enriquecernos de una forma integral y generar desde ya un espíritu
crítico y profundo de las ideas socialistas (respondiendo sí, no y porque):
¿Según tu criterio, el
socialismo es una corriente política, económica, filosófica o sociológica?
En la escala de 1 a 10: ¿Qué tan viable crees que es el
socialismo para Guatemala?
¿Qué
tanto te identificas o rechazas las propuestas socialistas?
¿Qué referentes socialistas conoces de América Latina y cuál
es tu opinión de sus acciones políticas?
¿Qué expectativa te genera la actual manifestación y
organización social y cual crees que sería el rumbo idóneo a seguir?
¿Cuál crees que fuese el presente de Guatemala de no
haber caído la revolución del 44?
¿Qué sentimiento te genera la acción de muchos mártires
guatemaltecos que ofrendaron su vida para hacer más digna la tuya?
Piensa en alguna persona (no importa cuál sea su
profesión o nivel intelectual) que posea, a tu criterio, una fuerte conciencia
social y liderazgo. E invítale a charlar acerca de posibles lideres incognitos
o populares que encabecen un movimiento organizado en Guatemala.
Tarde o temprano en cada época histórica, cuando las condiciones
objetivas maduran, la conciencia se adquiere, la organización se logra, la
dirección surge y la revolución se produce
Fidel Castro (Segunda declaración de la Habana)
Por Fausto Aurelio Rosales
México D.F. martes 25 de agosto de 2015
Bibliografía consultada:
Actas del Encuentro “Juan José
Arévalo, presencia viva: 1904-2004. Universidad Rafael Landívar. Editorial
Abrapalabra. 2004.
El Capital. Marx C. Resumen
de: Deville G. Editores Mexicanos Unidos. 1988.
Fruta Amarga “La C.I.A. en
Guatemala”. 4ta edición. Schlesinger S. Kinzer S. Editorial Siglo Veintiuno.
1987.
Introducción al Pensamiento
Socialista “El socialismo como ética revolucionaria y teoría de la rebelión.
Kohan N. Editorial Ocean Sur. 2007.