Vivir del Medio Día
Matizado en
verde azul pimienta,
vivir
encarnizado al arado,
escondiéndome del bulto
apuñalado del perezoso opresor,
mal agradecido vencedor.
Vivía yo apaciguado,
maloliente y realizado,
arando el
lomo dadivoso del rey dios generoso,con la piel curtida, la barba cernida,
y la barriga de mis diez razones buena alegría,
saltando desde el desayuno, hasta más allá del medio día.
Ya no digamos mi Ana Lucia.
A ella construí
cuanto capricho insolente le antojo su mente,
el corral
del gallo madrugador,un nidito para el sinsonte y otro para el ruiseñor,
el camino de ida y vuelta al pozo, al rio,
a la alborada y a la Luna enamorada,
y obediente el buen señor esposo, más ilusionado que diligente.
Nunca le
falto que mascar a ningún diente,
vivíamos sin prisas, nos sobraban
las risas, la lluvia y la preocupación indiferente, ahora vivir es un lujo que solo se da esa gente.
Ahora solo
recuerdo el día en que mi Ana Lucia,
tiznada por
la lumbre de la impresión fratricida, fatigada de derramar la última gota de alma y con esta la vida,
mi dulce vientre fecundo y cascada de pureza sobreprotegida,
recuerdo que llego con una mirada que yo nunca provoque,
llego con el corazón en la mano y lastimado un pie.
Una nube negra desde ese día me acompaña en el jornal mío, y de no sé quien,
del que me exige y del que le va muy bien.
Mi sudor vale más que un par de sucios billetes capitalistas.
Mi tierra vale más que un par de sucios gringos amarillistas.
Mi cabeza no vale un par de litros de gasolina, despiadados narcisistas.
Ya no
digamos la de mi Ana Lucia.
la de mi
menor Aurelio y la de mi mayor María Lucia .A los once me los arrebataron de las manos.
A las doce nos ataron de manos.
A la una anocheció para siempre.
Lo bien que
me recuerdo…
Yo que tanto
la rogué para que fuera mi amor y ser el dueño de su corazón,
me la robé
un 25 de diciembre, no me alcanzo para juntar la yunta la mula y la jamelga
su Tata me pedía muy poco,
y yo con ganas de regalarle una constelación entera,
el cinturón de asteroides como diadema
no me alcanzaba el camino del Porvenir a San Isidro,
íbanos empetacados de madrugada,
sus ojos brillaban de ilusión, y a mí se me hinchaba el pecho de pasión
íbanos susurrando consignas de amor.
De eso solo
los recuerdos,
ahora solo
me queda un medio salario disfrazado de benevolente contribución,
yo que lo tenía todo
a mí que me sobraba todo,
en vez de zacate me dejaron concreto
me hipotecaron con neón el firmamento,
¡Mis chiquitos y mi Ana Lucia!
Desarrollo,
educación y en el banco mi alcancía,
mi tierra
por una orden de captura, mi mula por una ley que subyuga,
mi voz por represión,
mi milpa por su ambición.
De esto
mañana en ocho se cumplen dos años,
de no soñar
de no comer de no vivir,ahora solo grito consignas subversivas,
me tachan de campesino ignorante malnacido,
yo solo lucho por lo que es mío
esto nos pertenece incluso desde antes de haber nacido.
Pedimos
desarrollo y nos enviaron a la mina,
a ganarnos su sustento, porque el nuestro se esfuma
pedimos
limosna por el trabajo del día,ya no sé qué hacer patrón…
dígame usted que me gana la desesperación,
vivir de nuevo es lo único que quiero,
llévese su diésel y su dinero,
mi vida de vuelta es lo que quiero.
Por Fausto Aurelio
Guatemala Viernes 14 de Noviembre de 2014
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