viernes, 14 de noviembre de 2014


Lo Mío, Lo Tuyo y Viceversa                                                                                 La Problemática de la Transculturación


 A lo largo de las eras los pueblos han desarrollado identidades únicas, precisando de aferrarse a aspectos cotidianos en su entorno, por ejemplo: la naturaleza que les dio de comer, los animales de los que vistieron. Desarrollando también códigos para comunicarse, identificándose paulatinamente con el ambiente y generando comidas, música, vestidos, técnicas de agricultura, supersticiones, medicina, cultos religiosos, mitologías; todo narrado con ojos propios, un corazón que se identifica con el entorno, formulando una amalgama de tierra y frutos, de sueños y generaciones. Es así como nacen las primeras culturas, pueblos con una identidad rica y por demás creativa, pasando del nomadismo y resultando en comarcas establecidas, con patriarcas y dioses, con un presente que construyeron y un legado digno de admirar.  
A mediados del siglo XIII el mundo se completo, fue como cerrar el circulo cultural humano, la barrera oceánica que limitaba el entendimiento y el horizonte meridional, se hiso infinita, las balas de cañon y las lanzas libraron la ultima primer batalla por sobrevivir, el indio desnudo guaraní, lleno de magia y superstición inocente; el caballero metálico aragonés, el, tan racional y lleno de respuestas científicas y artilugios brillosos, ambos tan parecidos pero tan lejanos, unieron a fuerza de sangre y resistencia dos culturas con rasgos ancestrales, en donde lamentablemente no gano el mas sensible, sino el mas fuerte. 
Es así como los pueblos toman forma, al indagar en la historia vemos ejemplos de grandes civilizaciones antiguas que fueron conquistadas y obligadas a adoptar nuevos rituales, una nueva arquitectura, e incluso una nueva religión. La transculturación no inicia con el descubrimiento de América, incluso España fue invadida primero por los romanos y luego por los árabes, incorporando así nuevas culturas a la propia.
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define a este término como: "Recepción por un pueblo o grupo social de formas de cultura procedentes de otro, que sustituyen de un modo más o menos completo a las propias". English, for example, is spoken by more non-Anglo-American people than Anglo-Americans, it’s the worldwide de facto standard international language. Por exemplo, o Brasil é o único país latino-americano em que Português é falado, uma pequena fronterisa tira separa conjunto grosseiro de tradições e culturas. Por ejemplo Guatemala cuenta con 24 lenguas originarias siendo un 72% de la poblacion quien las emplea y un 28% de lengua materna hispana. (Linguisticamente hablando).
Es interesante notar en la actualidad esta vertiente de culturas, de contrastes e ideologías, implantadas en nuestro cotidiano vivir. Medios de comunicación en general nos muestran realidades internacionales atractivas, otros muchos tienen que transculturarse para pasar desapercibidos y poder así radicar en una tierra extranjera a causa de conflictos de diversa índole en su país de origen, sin embargo existe otro grupo de personas que se siente atraída por una serie de características de moda y adopta actitudes, palabras, apariencias e incluso religiones que no encajan con su realidad etnográfica. El punto importante de todo esto es, ¿será que la transculturación provee de una riqueza que ayuda al desarrollo integral de los pueblos o es simplemente una estrategia sistematizada de globalización voraz?


Lo Mío


Comprendemos entonces cuando se habla de transculturación, la intención de apartarse de lo propio, “de lo mío”, para optar por algo  exportado. ¿Pero… porque optamos por esa decisión? Un ejemplo bastante interesante es el que causa la tecnología, las comunicaciones y el capitalismo abusivo en la sociedad, evidentemente y por evolución el humano siempre busca la novedad, lo que le causa comodidad, practicidad y bienestar, esto versus una realidad de violencia, de pobreza, e ignorancia, seduce y convence a las mentes sin una identidad arraigada, ¡Nos grita al oído! “Lo que ofrezco es lo que tú necesitas, lo que tienes es horrible… deséchalo”. Vemos mujeres delgadas y rubias ofreciéndonos un sinfín de productos en una sociedad en donde más de la mitad de la población es piel canela, vemos luces de colores y muchas maromas ingeniosas convenciéndonos de lo grande que es poseer, vemos edificios lujosos y con pisos de madera en donde aglutinan y sobrevaloran lo “genial” lo “norteamericano”, el nuevo credo de las masas modernas. Olvidamos que nuestro pueblo vive con el adobe a punto de caer, en donde la primer agua de lluvia es la fuente de anticuerpos para el niño, vivimos en un país en el que la cosmovisión sugiere pedir permiso a la naturaleza antes de hacer un uso productivo de ella, en donde los contrastes son evidentes y conmueven, en donde no soy rubio, ni acaudalado, ni norteamericano… pero deseo serlo. Es en este punto en el que podemos comprender lo petulante de un sistema que se impone, deseoso de fortuna, engañoso.


Lo Tuyo


Históricamente hemos sido reducidos y obligados a dejar lo propio para adoptar “lo tuyo” iniciando con la conquista, haciendo hincapié en una esclavitud disfrazada de feudalismo, hasta llegar a nuestros días, con realidades tan impactantes, y con autoridades tan incompetentes. El joven que no recibió atención y no siente identificarse con nada a su alrededor opta por, obedecer a una pandilla denominada “antisocial” con influencias afrolatinas, en la que se lucha por territorio, en la que se mata para vivir. El padre de familia honrado y trabajador que es acosado por adolescentes inadaptados los cuales exigen un salario no merecido a cambio de perdonarle la vida a el y a su familia… su única salida: migrar, abandonar su tierra y sus costumbres para ser alguien que no es. La adolescente que al verse con facciones latinas en un país en donde predominan los anglosajones es víctima de burlas y discriminación. Para los gringos América es su país, para los americanos la estatua de la libertad es una emperatriz. Desearía apartarme de un discurso antiimperialista, pero al hablar de transculturación salta a mi vista una doctrina Monroe, Regan y la maldita necesidad gringa de conquistar América Latina a toda costa.


Viceversa


Evidentemente es necesario buscar un lado positivo a cualquier conflicto  para poder sobrellevar las situaciones, cualquier aporte cultural es motivo de crecimiento y apertura de mente. Imaginemos juntos entonces, como seria América Latina si los papeles se invirtieran. Si el norte fuera el sur según Arjona. Imaginemos soluciones, imaginemos como dejar de suicidar nuestra cultura y tradiciones y dar paso a un activismo generador de cambio. Las mejores luchas son las que se libran con el poder de las ideas, con la fuerza de la palabra, con la inmortalidad de las letras. Generemos juntos entonces esa revolución y apropiémonos de lo que ya es nuestro, y nos esta esperando con los brazos abiertos, no para esclavizarnos como el actual sistema capitalista, nuestra cultura es rica en historias, en respeto, en humildad y colorido.  Solamente conociendo nuestra historia podremos hacer un presente más coherente y lograr un futuro más próspero.



En Fin  


En el libro “Las Venas Abiertas de América Latina” Eduardo Galeano narra con esplendido detalle los atropellos que nuestro continente a sufrido y como es que nuestro suelo ha sido abonado con sangre, sudor y lágrimas. Recordemos un Cerro Potosí, una plantación de caña en Cuba, la extracción desmedida de metales “preciosos”, el hecho de tratar a nuestros pueblos como animales y llegar a afirmar que no tienen alma, enfermedades nuevas, creaturas nuevas, idiomas extranjeros, balas, pólvora, grilletes, espejos. Evidentemente en la historia no podemos juzgar al pasado con estándares modernos, la primer gran transculturación de nuestro continente se dio en una época en la que el mundo era un lugar primitivo en todo sentido. Cada una de las civilizaciones antiguas fue erigida con sudor, historia, trabajo, cultura, cosmovisión, y conquistada y reducida por una más fuerte, y esta nueva por otra más organizada y está por otra más prepotente. Tal parece que la historia de nuestra humanidad es una historia de sobrevivencia, supremacía y fuerza. 
Es esperanzador darse cuenta que las tradiciones y cosmovisión de muchos pueblos han generado inmunidad a la transculturación, porque viven y están siendo transmitidas a las nuevas generaciones, no frenemos pues este proceso de tradición oral con estigmas, prejuicios y rechazo, no reproduzcamos la conquista con una mala mirada, con desprecios, y con una supremacía racial, en donde gana el “Blue Jean” en donde triunfa la “hamburguesa”, la trillada película de “amor”, el internet sobre el libro, google earth sobre la verdadera experiencia, la video llamada sobre el cara a cara, y lo que viene a imponerse en calidad de exportación sobre lo autóctono. 
 
Por Fausto Aurelio
Guatemala Viernes 14 de Noviembre de 2014

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